Coincidimos en un evento con 90 Varas, la cervecera de Cerezo de Abajo (Segovia), y les contamos nuestra idea de realizar una cata con patatas fritas gourmet y consumidores finales de cerveza. Visitamos sus instalaciones y nos llevamos cervezas de los tres tipos que elaboran: Zerezo (wessbier), La Mala (lager) y Segovilla (ale).

Con todos los ingredientes preparados, patatas y cerveza, reunimos en torno a la mesas a nuestros ‘iniciados’ catadores para ver que opinaban de ambos productos y estas fueron sus conclusiones generales:

Como si de una cerveza se tratara todos quisieron comprobar el aroma y el aspecto de las patatas antes de probarlas. Sobresalieron trufa, jamón ibérico, hierbas mediterráneas y vino espumoso. Las artesanas, sal mediterránea y al aceite de oliva les pasaron más desapercibidas, quizás enmascaradas por los aromas de las primeras.

Todos coincideron en señalar el buen acompañamiento que hacían las patatas con las cervezas más suaves y resfrescantes (‘Zerezo’ y ‘La Mala’). Resultaron ser cervezas muy agradables y fáciles de tomar que combinaban perfectamente con cualquiera de las especialidades de las patatas. Ni la cerveza tapaba el sabor y aroma de las patatas, ni estas los de las cervezas.

Las sorpresas llegaron con la cerveza ‘Segovilla’. A todos les llamó la atención cómo el sabor y aroma de las patatas crecía cuando las tomaban con la cerveza tipo Ale. Las patatas no enmascaraban el sabor de la cerveza y su amargor final  aumentaba el sabor de las patatas y lo hacia más presente, sobre todo en aquellas patatas que con las cervezas más suaves pasaban algo más desapercibidas.

Una cata, por decirlo de alguna manera, no tan profesional, en un ambiente distendido y que animó a los que partiparon en ella a adentrarse más en el mundo de la cerveza artesana. Vieron cómo una cerveza artesana puede combinar y realzar sabores y aromas.

Patatas Fritas Torres

Cerveza 90 Varas